martes, 15 de enero de 2013

Jaime Guevara

¿Quién es Jaime Guevara? 
Desde hace ya más de veinte años interpreta sus propias canciones en los más diversos ámbitos: sectores estudiantiles, barrios populares, medios laborales, mítines, peñas y teatros del país. Hoy tiene por eso un amplio camino recorrido, y lleva consigo un bagaje de versos, ritmos y experiencias múltiples.



Su contacto inicial con el público lo tuvo cuando en el año 73 unos amigos le animaron a presentar sus primeras composiciones en festivales juveniles de rock, transformándose pronto en un vocero de las inquietudes y anhelos de su generación. Durante la fuerte protesta popular que se produjo en Quito y otras ciudades cuando en 1978 el gobierno militar de entonces elevó el costo del pasaje de bus urbano (protesta conocida como “La guerra de los cuatro reales”). Guevara empezó a cantar en los barrios y en las barricadas. Ese contacto con la realidad y la población de los sectores más desfavorecidos, hizo que su inspiración respondiera creando un repertorio cuya temática principal son los conflictos sociales y el recuerdo de los caídos a manos del autoritarismo.



Iniciada la década siguiente se vincula al movimiento de la nueva canción ecuatoriana. Su aporte principal fue su insistencia en presentar siempre obras propias, con ritmos que van desde el rock a la música folclórica, y el humor corrosivo para caricaturizar con agudeza a los protagonistas del poder y para denunciar las tropelías oficiales, lo que le costó más de una dificultad con los “agentes del orden”. En uno de tales episodios, su guitarra le fue confiscada en calidad de “evidencia del delito” y el cantautor tuvo que desplegar una intensa campaña para recuperarla.

Actualmente las actuaciones de este artista, conocido como “el cantor de contrabando”, suman centenares. Vinculado estrechamente a los familiares de los desaparecidos y los organismos de derechos humanos, prosigue su labor en escenarios muy diversos. Además su trabajo como productgrabado un CD con las canciones de esa producción cinematográfica (“De Contrabando”), una recopilación de temas en directo (“En vivo 1977-1999”) y ha escrito un libro, “Lo que escribí en las paredes”, galardonado en diciembre de 2004 con el Premio José Peralta en periodismo testimonial. Actualmente prepara el lanzamiento de nuevas producciones discográficas y de un cancionero con la letra y música de sus obras.







lunes, 14 de enero de 2013

Entrevista a Carlos Michelena


Carlos Michelena el mejor exponente del Humor Quiteño


"En ningún momento me 

di cuenta que quería hacer reír 

a la gente"


Carlos Michelena nació en Quito, este hombre con el rostro pintado de blanco, se inició hace 34 años en la Escuela de Teatro de la Casa de la Cultura. Fue alumno de Antonio Ordóñez. Con el grupo “Teatro Ensayo” participó en obras como: “Boletín y elegía de las mitas, “Dos viejos pánicos”, “Huasipungo”, “El médico a palos”, entre otras.

Su carrera tomó cuerpo en los grupos “Ollantay”, U.N.E., “Mala Hierba”, “Teatro de la Calle”. Este último consagró su actividad ofrecida directamente al público en espacios abiertos como parques y plazas públicas. La ejecución de su trabajo en la calle ha mejorado su dominio de las artes escénicas.
 

‘El Miche’

Su humor se nutre de lo cotidiano y el día a día de las vivencias del pueblo.

Los personajes que representa son típicos del la cotidianeidad ecuatoriana. Las viejas chismosas, el burócrata negligente, la secretaria pesada e indolente, el profesor y el sargento autoritarios, son algunos de los personajes que "El Miche" representa en sus shows callejeros de el parque El Ejido, ubicado en el centro de Quito.

Entrevista

¿Cómo es Carlos Michelena fuera del teatro callejero?

Una persona como el resto, con las preocupaciones que son la vida diaria, el tema de la familia, los hijos, la salud, es decir, normal, con las preocupaciones cotidianas nomás.
¿Por qué quiso hacer reír a la gente?

En ningún momento me di cuenta, la vida me ha ido poniendo en circunstancias de tener que desenvolverme, desarrollar alguna actividad que justifique mi paso por esta vida, entonces, hace treinta y cinco años empecé haciendo teatro en la Casa de la Cultura, en la Escuela de Arte Dramático y después en el teatro ensayo, de eso ha pasado tiempos y, hace veinte años estoy haciendo teatro al aire libre.
¿Por qué hacer teatro callejero?

En la vida hay que ser coherentes, yo he hecho teatro de sala, teatro clásico, sin desmerecer esa línea de expresión, pero, en el momento en que uno es inquilino, que uno tiene una vida sujeta a la voluntad de un dueño de casa, de un jefe, de patrones establecidos; uno busca obras de teatro que reflejen esa realidad, al no existir eso, hemos hecho una práctica conmigo que es la creación colectiva y tratar de emular y retomar lo que eran los juglares, rapsodas, saltimbanquis, que iban narrando sus vivencias, lo que veían en otras poblaciones e iban comunicando de pueblo en pueblo esas experiencias.
¿Cómo planifica sus presentaciones?, ¿Son sólo espontáneas?

Nada sale así al rato, en todo, desde cuando uno hace el amor, no sale al rato, todo es preparatorio. Yo como cualquier profesional tengo que establecerme temas, venir aquí, hacer ejercicios de relajamiento, de concentración, tengo que saber usar el cuerpo; tengo que hacer máscaras, tengo que hacer un vestuario, entonces, hay una preparación, como en todo.

No es que haga chistes, lo que hago es representar críticamente las actitudes humanas, sea la burocracia, los políticos, el abuso de poder, la educación mediocre, todo. Entonces, si yo represento eso y la gente se ríe, de lo que se están riendo es de ellos mismos.
¿Por qué representar un arte contra la política?

El arte cuando es consciente, siempre ha sido crítico y, por su carácter crítico reflexivo, siempre ha sido marginado de toda sociedad. El espíritu de la gente y la calidad humana están descuidados. Aquí la gente no sabe lo que es tener derecho al ocio, un ocio creativo, que alimente la cuestión interior a través de la pintura, la danza, la música, el teatro.

Entonces aquí, cuando la gente no tiene nada que ver, se va directo al robot, que es la televisión o a ver películas en familia y a comer canguil, a estar engordando con Coca- Cola. Entonces el arte apunta a eso, toda la vida el arte se ha dedicado a eso, al lado espiritual, al interior de las personas; si la gente mira el chiste que pena no, pero yo lo que hago es representar lo que he vivido, cuando he estado preso, cuando he sido empleado de la burocracia, cuando me han metido por ahí a una escuela a la fuerza; entonces yo no le veo más allá del chiste que la gente dice, lo que hago es represen
tar la vida cotidiana. 

domingo, 13 de enero de 2013

“fanesca musical cósmica” por Los Swing Original Monks


Los Swing Original Monks y su “fanesca musical cósmica”

Los Swing Original Monks son una agrupación musical que se dio a conocer hace casi 3 años. Si les preguntan de donde son ellos contestan “de todo lao” pues sus integrantes son  jóvenes de Ecuador, Colombia, Europa y Estados Unidos.

Denominan al género que interpretan como una “fanesca cósmica musical”. Para Matías Valdivieso, estudiante de música de la Universidad San Francisco, son de las pocas bandas que en una presentación te despeinan, te miran y te levantan de tu silla.
Teatro México

Los músicos relatan que sus primeras presentaciones las realizaron en huecas, bares y discotecas. Con el pasar de los meses fueron invitados a compartir escenario con artistas nacionales, y a brindar su show en festivales dentro y fuera del país, llegando a participar en el Festival Internacional de Música Tradicional del Pacífico Petronio Álvarez, en Cali-Colombia.   
“Swing Original Monks es una banda que no hace fusión, tampoco confusión, es más bien una banda de infusión. Extraemos la esencia de la música popular en agua hirviendo, la endulzamos con poesía urbana y la servimos con galletitas. Después agarramos un manojo de ritmos modernos, los pican y los fríen en una sartén con condimentos exóticos. Le echan una pizca de sal y ahí sí... el que no salta se quema los pies”, expresan sus integrantes de forma jocosa para referirse a este proyecto musical que tiene como objetivo poner a bailar, sudar y gritar al público con<!--[if !vml]-->
sus melodías que se enfocan tanto en lo electrónico como en lo acústico.
Las letras de sus canciones hablan de distintas temáticas, desde el absurdo paisaje pintoresco de nuestra sociedad, hasta indagar en la reflexión con un poco de sátira.
Estas composiciones se mezclan con un show en vivo, lleno de sorpresas burlescas con disparates teatrales por los gritos y aullidos de los músicos. Ellos califican a su presentación como ‘una celebración de bulla sensual’, que tiene como meta mostrar un festejo grupal con poesía urbana.  
Actualmente el grupo está conformado por: Mr. Bumbass (voz), Juana (voz, percusiones), Ilan (violín, guitarra, charango), Zongo (batería), Álvaro (guitarra), El Germanaba (bajo), Anti-Cilantro (pistas), David Nenger (trombón) y Martín Bustamante (trompeta).

HISTORIA CCE



HISTORIA DE LA CASA DE LA CULTURA ECUATORIANA

Benjamín Carrión
El 9 de agosto de 1944, el Presidente de la República del Ecuador, Doctor José María Velasco Ibarra, promulgó el decreto ejecutivo Nº 707, mediante el cual se crea la Casa de la Cultura Ecuatoriana; Institución orientada a fortalecer el devenir histórico de la patria y cuyo fundamental propósito busca "...dirigir la cultura con espíritu esencialmente nacional, en todos los aspectos posibles a fin de crear y robustecer el pensamiento científico, económico, jurídico y la sensibilidad artística de la colectividad ecuatoriana". (Ibarra. J, 1944) 
La idea partió de la necesidad de devolverle al Ecuador la confianza perdida como consecuencia del quebranto territorial de 1941. De Mariano Picón Salas, Arnold Toynbee y Keiserling tomó Carrión los fundamentos filosóficos sobre cuya base apoyar la creación de la Casa de la Cultura Ecuatoriana.
La Casa de la Cultura Ecuatoriana que lleva el nombre de su creador, Benjamín Carrión, uno de los valores más altos de las letras nacionales, escritor lúcido ensayista y ferviente suscitador de nuestro pensamiento nacional, durante muchos años luchó para reivindicar la dignidad del país y bajo los imperativos de este compromiso asumió el desafío que la ciencia, las letras y el desarrollo artístico cultural del Ecuador, le demandaba.
Benjamín Carrión decía: Si no podemos ser una potencia militar y económica, podemos ser, en cambio, una potencia cultural nutrida de nuestras más ricas tradiciones. Carrión citaba el ejemplo de naciones pequeñas como Grecia e Israel capaces. No obstante, de figurar entre las más civilizadas y cultas de la historia.

La teoría de la nación pequeña, el símil del sauce podado y la fecundidad del insuficiente demostraban que un cuerpo mutilado puede actuar en plenitud de posibilidades físicas y por ende espirituales, merced a fuerzas de compensación por él desarrolladas. La Casa de la Cultura Ecuatoriana concebida como un verdadero hogar de la cultura nacional, haría del Ecuador lo que las armas nunca podrían lograr: la expresión de una fuerza anímica bajo cuyo signo se enaltecerían las artes y las letras.
Fuente: http://www.estaentodo.com/noticias/noticias.php?id=519239&tipo=18

La Casa de la Cultura Ecuatoriana, como idea y servicio, está dedicada a los sectores populares del país. Y sus múltiples locales, bajo la responsabilidad de funcionarios competentes, procuran cumplir al máximo con ese objetivo. (Junta Plenaria, 2009)
Hablamos de los sectores populares no solamente como público y destino, sino también como fuentes auténticas de creación artística. Y pensamos en el pueblo del Ecuador, al ser dueño exclusivo tanto de su pasado, cuanto de su futuro, es el único modelador e inspirador de la cultura nacional. Los programas delineados en función de los objetivos que persigue la institución, buscan el acercamiento popular.
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Busto de Benjamín Carrión.
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Como Institución capaz de congregar todas las actividades culturales posibles, la Casa de la Cultura, creación original del Ecuador, ha servido de modelo en muchos países de Hispanoamérica. Cabe muy bien citar la frase del escritor Guillermo de Torre: Nombrar al Ecuador en cualquier lugar de América, es tanto como decir: Casa de la Cultura Ecuatoriana.




Lenguaje espiritual de las piedras



Luis Viracocha y el lenguaje espiritual de las piedras.
Por: Arahí Vega V.

Cuenta una leyenda que el Dios incásico Viracocha, Dios llorón,  estaba triste al ver que sus hijos se encontraban separados por las ambiciones terrenales. Entonces bajó y enseñó a sus descendientes el arte de labrar la piedra y ellos en agradecimiento le construyeron sus templos.
Es medio día. En su taller, que está en el patio de su casa, se encuentra esculpiendo una de sus nuevas obras. Será la luna.
Con un pantalón de tela blanco, cabello largo y negro, barba y pequeño, Luis Viracocha empieza a contar cómo es que descubrió el lenguaje de las piedras.
Luis Viracocha, artista quiteño, esculpe las piedras desde hace medio siglo. Aunque, entre risas comenta que desde el vientre estaba destinado a ser escultor, ya que cuando su madre estaba embarazada sentía las patadas de Luis cada vez que su padre, también artista, picoteaba una piedra.
Tallando las piedras del Guagua Pichincha y de canteras de San Antonio, el padre de Luis fue un escultor geométrico y figurativo. Por otro lado su madre, María Isabel Quishpe, hacia piedras para moler. 
Con una manera confusa pero a la vez mística Viracocha cuenta  que desde hace siete mil años su familia da vida a las piedras, desde que el Dios Viracocha, designó a los miembros de su familia como encargados de cuidar las piedras sagradas. Todos los varones de su familia poseen esta habilidad de tallar  y convertir con sus manos la dura, áspera y fría piedra en obras de arte. Por eso, en honor a los Viracocha, la calle en donde vive, en la Real audiencia, al norte de Quito, tiene como nombre ´Escultores´.  
La primera vez que tomó un martillo fue a los cuatro años, hoy a los 59 no pará de dar forma a las piedras y al mármol.
Al terminar el colegio le dijo a su padre que iba a estudiar artes en la universidad central, su padre le respondió que primero vaya a la “pluversidad”. Luis confundido preguntó, ¿qué era la  “pluversidad”? a lo que su padre respondió: “La búsqueda en los montes, en las cuevas, los ríos y en el mar, las piedras siempre están entre nosotros, ellas nos hablan para que podamos alcanzar su esencia”.
Siguiendo el consejo de su padre, Luis se aventuró por el país y así aprendió a reconocer la textura de cada piedra pero sobre todo su espiritualidad. Desde entonces al igual que su padre considera que la naturaleza es la mejor maestra de la vida.
Marta García, su esposa, cuenta mientras en su rostro se dibuja una semisonrisa, que ya sea en carro, bus o canoa Viracocha recorre el país en busca de “su oro” piedras grandes o pequeñas, cualquiera que sus manos ásperas y arrugadas puedan dar forma. “Las formas al igual que las piedras son infinitas”, dice Viracocha.
En sus creaciones se representa la figura humana y la naturaleza. El artista sostiene que puede revelar el alma de las piedras, descubriéndola a través del tallado que poco a poco va tomando forma de mujer, de luna o de flor.
“Lo mío es destino, lo llevo en la sangre, lo mío es vocación de escultor”. Luis Viracocha Quishpe, sostiene que su destino era el dar vida a la piedra, que la naturaleza le enseñó todo. Sin embargo, con sus obras a recorrido el mundo y a ganado becas en reconocidas escuelas de arte de Roma, París y Atenas.
Viracocha busca llegar al ser, al hombre y a la mujer  mediante lo que él llama  “lenguaje espiritual de las piedras”.
“Pretendo golpear conciencias, ya que cada vez la sociedad está más estereotipada, materializada, ciega por el consumismo y perdida en la tecnología, lo que provoca que se  descuide el arte y la sensibilidad”.
Luis en su taller
 Las primeras creaciones del escultor se caracterizaron por tener un estilo figurativo, luego evolucionó hacia lo abstracto, descubriendo que al tallar las piedras, estas encierran un simbolismo ancestral. Este simbolismo hace de cada piedra una forma única, que traspasa lo inerte y cobra vida al ser tallada.
“Cuando estoy en una exposición, en la noche yo me quedo solo con mis piedras, les pregunto que sienten, converso con ellas”, dice Luis. “Ellas me responden a través de la energía”.
Su última exposición en el Ecuador fue en junio del 2012, para Luis una experiencia que le apena, ya que pocos fueron los visitantes que se dieron cita en la exhibición. Para Joaquín Arévalo, estudiante de arte, Luis es un maestro sin embargo, en el Ecuador no se tiene una cultura artística, lo que provoca que las personas no se interesen  en eventos como este.
El atardecer llega y Luis empieza a limpiar una de sus piedras, mientras la manipula la observa con determinación, la levanta, le da vuelta, intenta encontrar el ángulo perfecto.
“No me molesta que no compren mis creaciones, todo lo que hago  es por amor al arte, sin embargo en países europeos la gente hace grandes filas por ver mi obra, es decepcionante que en mi país sea todo lo contrario”,  con enfado dice  Viracocha.
A pesar de esto Luis está convencido que el arte es amor y convicción. “Mis piedras me reaniman, a veces pienso que yo no les doy vida a ellas, sino que ellas me dan vida  a mí”. 



 



  




Lanzamiento del libro ´Cucaracha Vieja´

´Cucaracha Vieja´ , retrato de tiempo y espacio


Bajo el nombre de ‘Cucaracha vieja’, el escritor guayaquileño Rafael Zanabria bautizó su novela, la cual se presentará el 18 de enero en el Aula Benjamín Carrión de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE), a las 19:00.

Para conocer más detalles de este trabajo literario conversamos con el autor, quien abrió su mente y corazón al recordar su infancia y juventud en barrios marginados de Guayaquil.





¿Cuál fue la iniciativa para empezar a escribir esta novela?

Me crié en un barrio bien humilde y pobre de Guayaquil. Y no soy el único, cuando hablamos de superación no es Rafael Zanabria el único que ha luchado contra la pobreza y se ha superado, miles de niños lo hacen así.



¿En su caso qué le permitió superarse y convertirse en escritor y abogado?
Hubo una madre decididamente fuerte, de carácter enérgico y un padre que a buena hora aportó. Pero vemos que en este mundo esto no es muy común. El otro día escuchaba que una señora decía: ‘Cuando el bono era de 12 dólares yo tenía un hijo, ahora que ya subió tengo seis’, pero quién le dio el derecho a esta señora de traer niños en esas condiciones.


¿Este tipo de historias son las que contiene ‘Cucaracha vieja’?
Sí, niños pobres que se enfrentan a un medio durísimo y que para sobrevivir tienen que convertirse en unas cucarachas. Sé que este animal antes de los dinosaurios vivía y aún siguen vivas. Eso significa que tiene una gran capacidad de adaptación, de lucha, de mantenerse en el medio.


¿Seguramente de la mano del tema de la pobreza aparecerá la delincuencia?
Claro que sí, es decir el niño en los barrios suburbanos no tiene sino como amigo a un delincuente. A lo mejor si el chico llega con dinero a la casa, la madre no le dice de dónde traes esta plata, sino que nos sirve para comer. Entonces el chico sabe que él, como sea que haya conseguido el dinero, está aportando para que su familia coma.


¿Cuál es el objetivo de su novela?
Sacar mis experiencias, mis conocimientos de un barrio. Desde los 7 años he trabajado para ser un escritor, aquel que deja un retrato de su tiempo y de su espacio. Ojalá que mi libro perdure.